domingo, 2 de octubre de 2011

Dónde iremos a parar caminando en círculos

-Sí, de esos amantes con los que nunca terminas de acabar y caes en sus redes, que en este caso son brazos, una y otra vez sin remedio. Y pasan periodos en los que ellos tienen una pareja y pasan periodos en los que yo tengo una pareja, pero cuando te encuentras una noche con ellos, ambos con el corazón desocupado, vuelve la electricidad que nunca acabó por irse y las palabras llevan a las miradas y las miradas a los besos. Es como un círculo que gira y que no te lleva a ninguna salida, como todos los círculos, y que provoca que me encuentre con sus bocas una y otra vez ...ya he perdido la cuenta.  



http://www.youtube.com/watch?v=_swc9EXdid0&ob=av2e

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Superficie y subsuelo

        – Vamos a ver: mi marido es un hombre de ideas más bien conservadoras. Como comprenderás no es un reaccionario, ni nada por el estilo. Al revés. […] Es un demócrata militante, eso ni lo dudes. Pero nunca ha sido partidario de resucitar lo de la guerra civil y las dos Españas.
       «Lo mismo que todos los fachas», pensé. Es comprensible. ¿Para qué iban a desenterrar lo que tan bien enterrado dejó la Ley de Amnistía de 1977, en la que quedaban absueltos “todos los delitos de rebelión y sedición, así como los delitos y faltas cometidos con ocasión o motivo de ellos, tipificados en el Código de Justicia Militar”? Gracias a eso, la historia reciente de España, en lugar de dividirse en antes y después, se divide en superficie y subsuelo: ese subsuelo en el que siguen cerradas las fosas comunes […] Ya oigo que algunos dicen: ¿y la matanza de Paracuellos del Jarama? Pues otra atrocidad injustificable, de esas que los agredidos cometen cuando intentan responder con sus mismas armas a los agresores. Como si una bala pudiera ser lo contrario de otra bala.

Mala gente que camina. Benjamín Prado (p.203)

viernes, 26 de agosto de 2011

Y después de todo el trajín estival, son las 0.41 de un viernes de Agosto y yo en casa, pensando. Ahora empiezo a ser consciente dee que ya he acabado y de que me voy, a Edimburgo, que no sé casi, ni dónde está, que esta nublado muchas veces dicen, y que la cultura se respira por todas sus calles. Sé que estás tú y que pronto estarás tú también, y con eso me basta, pero me da un poco de miedo, hoy.
Empiezo pasando mi CV a inglés, pero ahora es en serio, y me pregunto cómo cogerán a poner copas a una especialista en pico y pala. Todo es confuso.

jueves, 4 de agosto de 2011

De sobte son las dues

De sobte, son las dues del mati. I fa molta calor. I no tinc son.
I ja hem tornat, fins l'any que ve. I sembla que no m'en vaig, pero les caixes están esperant a estar plenes de coses: de roba, de llibres, de fotos, de records...
I tu et quedes, i tu també, i cada vegada mès 'tus' que fan la partida mès dificil.
I de sobte, sento que també m'expreso en aquesta llengua.

Trobare a faltar tantas coses...

lunes, 4 de julio de 2011

Papallones.

Me regalas una caja de papel verde. Tiene marcas de dobleces que quieren mostrar que la has hecho tú con tus manos, con esa sabiduría que llaman papiroflexia. Dentro, mariposas de colores de distintos tamaños, cada una con sus dos ojos pintados. No vuelan, pero para volar ya están las que me acabas de provocar tú, en mi estómago.


Em donnes una caixa de paper verd. Té marques de doblecs que volen mostrar que l'has fet tu amb les teves mans, amb aquesta saviesa que diuen papiroflèxia. A dinspapallones de colors de diferents mides, cadascuna amb els seus ulls pintats. No volen, però per volar ja hi ha les que m'acabes de provocar tu, al meu estómac.

viernes, 24 de junio de 2011

Y durante un tiempo indeterminado mientras el cual,
el reloj se paró y sólo estaba tu cuerpo
                                                       [y el mío,
dejamos, en la noche más corta del año de oír,
petardos y de oler a pólvora y sólo nos oíamos,
                                                         [nosotros.

domingo, 5 de junio de 2011

[…] Isaac tomó un candil del suelo y lo alzó a la altura de mi rostro.
            -Tiene usted mala cara – dictaminó.
            -Indigestión –repliqué.
            -¿De qué?
            -De realidad.
            -Póngase a la cola –atajó. […]


                                        Carlos Ruíz Zafón. 'El juego del ángel'.